martes, 27 de noviembre de 2012

Datil




CONCEPTO:
El dátil es el fruto de la palmera el cual se presenta en forma de racimos. Se considera edulcorante puesto que contiene un 70% de azúcar. Hay más de 100 variedades. Cubierto por una película amarilla, carne blanquecina comestible y con un hueso muy duro. Se recoge verde, un poco antes de madurar y se expone al sol para que tome un color rojizo y su sabor se vuelve de áspero y astringente a dulce y muy azucarado.
PROCEDENCIA:
La palmera datilera es un árbol originario de Oriente Medio, crece en los países cálidos, con un bajo grado de humedad pero con agua suficiente para que moje sus raíces.  El dátil se cosecha de octubre a enero. Tiene mucha importancia en los pueblos mediterráneos hasta el punto de que se le conocía como “el árbol de la vida”.
CONSERVACION:
Para evitar que se sequen más debemos conservarlos en lugares frescos y secos. De este modo podremos almacenarlos entre 6 y 12 meses, según la variedad. Otra manera de conservarlos gracias a su riqueza en azucares, es congelándolos o manteniéndolos en refrigeración. Los dátiles que podemos encontrar en el mercado son dátiles-pasas o confitados. Para evitar que se desequen en exceso, se guardaran ya desecados en frascos de cristal bien cerrados y en lugares frescos, secos y protegidos de la luz. No debemos conservarlos en bolsas de plástico porque acabarían enmoheciéndose.
PRENSENTACION EN EL MERCADO:
A la hora de adquirir este tipo de fruta desecada en el mercado, hay que prestar atención a su aspecto y color los cuales deben ser uniformes y no tiene que presentar demasiadas arrugas.  En algunos países se venden a peso como muchos otros frutos secos y también en cajas para los restaurantes por ejemplo. También podemos encontrarlos en cajas especiales como frutos de calidad que se usan para regalo del mismo modo que puede regalarse los bombones de chocolate, o en mezcla con frutas secas o nueces. En este caso es muy habitual que se encuentren despepitados.

APLICACIONES CULINARIAS:
Se puede consumir como fresco, seco, cocinado o preparado en mermeladas y pasteles. Fermentándolos con la adición de agua se puede fabricar una especie de vino muy agradable, y destilándolo podemos fabricar aguardiente al que se le añadirán aromas. Para rehidratarlos se pondrán a remojo en agua varias horas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario